Más allá del quirófano: Por qué la tasa de cesáreas en México es un indicador de crisis administrativa.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha emitido una alerta urgente este marzo, ya que México presenta una de las tasas de cesáreas más altas del mundo, superando con creces el 10-15% recomendada por la OMS. Lo preocupante no es solo la cifra, sino que el incremento se da tanto en el sector público como el privado, convirtiéndose en un procedimiento de emergencia en una práctica rutinaria y, a menudo injustificada.Este fenómeno debe analizarse bajo tres ejes que considero críticos:
1. Gestión de recursos y eficiencia operativa: Una cesárea injustificada satura innecesariamente las salas quirúrgicas y aumenta los costos de insumos y días de estancia hospitalaria. Administrativamente, el reto es desincentivar la "comodidad" de programar nacimientos por logística hospitalaria y retomar el enfoque de salud reproductiva basada en evidencia.
2. Marco legal y medicina defensiva: Muchos especialistas optan por la cesárea para evitar posibles demandas ante las complicaciones de un parto natural. Sin embargo, el marco legal actualmente y las guías de práctica clínica son claras: el abuso de la cirugía también conlleva una responsabilidad profesional. Nos debemos asegurar que el consentimiento in 23
formado no sea solo un papel, sino un proceso de verdadera autonomía para la madre.
3. Clima organizacional y desgaste del personal: En las unidades quirúrgicas, el exceso de procedimientos programados genera una carga de trabajo que afecta el clima laboral. Si el personal está "quemado" (burnout), es más probable que se prefiera la rapidez de una cirugía que el acompañamiento prolongado de un parto fisiológico.
¿Estamos gestionando salud o estamos gestionando tiempos de quirófano? La verdadera desburocratización de la que hemos hablado en este blog, también debe de llegar a la sala de parto. Mientras en otros países se apuesta por modelos de partería profesional y humanizada, en México seguimos judicializando y medicalizando un proceso natural.Nuestra meta debe ser implementar indicadores de calidad que premien la salud materna y no la productividad quirúrgica vacía.
Comentarios
Publicar un comentario